INSOMNIO
Arrinconada en el fondo de mi nada
A la luz mortecina de unos cirios,
Pasan las horas de mi noche amada
Con el perfume grato de los lirios.
Amo las noches insomnes de mi vida
Cuando el silencio llena mis rincones
Y tú apareces de pronto en la avenida
Trayendo de las rosas sus botones.
Te acercas hacia mí como la brisa
Dejando olor de pino en mis cabellos,
Me besas en la frente y tu sonrisa
Vuelve mi nada en pensamientos bellos.
Llega la aurora, se esfuman los luceros,
Comienza el ruido metálico, angustioso
Y una vez más templamos los aceros
Haciendo nuestro afán menos tedioso.
MARINA DE LA CUEVA
