
ARISTAS DEL OLVIDO
¡Triste y vacía! ¡Soledad que hiere!
Filosas aristas del olvido
No debo pensar en ti.
Vuelves una, otra vez,
hasta dejarme inerte.
Tu imagen estampada
en profundas cavernas de mi sino.
Aún, el espacio que nos pertenece,
para llenarlo de perfume y color.
Tarde gris, lluviosa, en ondas de melancolía.
El viento descarga su furia
en ventanas del corazón.
Desfallece mi alma. Lentamente.
Sin tí no hay música.
Aristas cortando palabras,
dejan sin vida mi ser interior.
Voy a encerrarme en un ensueño.
Pensaré que vuelves nuevamente
a encender la lámpara votiva
silenciosa, trémula en el altar de los recuerdos.
Sentiré palpitar tu corazón.
Seremos felices como entonces,
borrando tristezas y llenarme de ti.
En tu aliento harè pira
para encender el atardecer.
Ven amado. Ven. Hazme feliz.