
RECORDANDO A GABRIELIN
Gabrielín!, tú no has muerto,
Te encontramos aún entre nosotros;
Por doquiera te hallamos:
En la casa, en la mesa,
En la misma oficina,
En tu continuo trato;
Sólo contigo estamos,
Y por doquiera vamos,
Tu Recuerdo nos sigue;
Porque tu huella vive
Y por ella seguimos
Tu ejemplar existencia,
La bondad de tu trato,
El fulgor de tu mente,
Al genial empresario,
Disertante elocuente,
El primoroso hermano,
El esposo adorado,
El hijo idolatrado:
Un florón de promesas
De un porvenir milagro!
Gabrielín!, tú no has muerto:
Tu papá, tu mamá,
Tus hermanos, tu hijito,
Tu desolada esposa
Y sinceros amigos,
Por doquier siguen viéndote
Porque siguen pensándote.
Se nos hizo imposible
Vivir sin recordarte.
Tú te fuiste a la Gloria
Y nos dejaste inhálitos
Con el último abrazo!...
Los que sí que están muertos
Son tus crueles verdugos
Porque llevan sus almas
Muertas por tu Martirio;
Porque sellan en vida
La razón de existir:
Al silenciar tu pluma
No dudaron privarte
Del mayor de los bienes
Con que Dios dotó al hombre:
Y así, ciegos, fanáticos
Se sepultaron vivos en
En su propia mazmorra,
la conciencia hecha trizas!...
La dignidad del reo
Y su honor heroico
Abrumó a sus contrarios
Que sólo asesinándolo
Pudieron silenciarlo.
Gabrielín!, tú no has muerto
Porque a ti te mataron
Sin que nadie te acuse,
Al año de tu martirio
Tu memoria perdura:
Junto a ti reunidos
En este aniversario
De tu entrada a la Gloria.
Y nosotros añorándote
Seguimos tu voz oyendo,
Sellan los pasos tus huellas
Y habla de ti hasta el pronóstico;
Se capta tu andar resuelto,
Suena en los aires tu voz,
El pensamiento se encarna
Y percíbese tu imagen.
Todo es presencia, no ausencia:
Te pensamos, te queremos,
Te añoramos y lloramos,
Mas esperamos muy firmes
Que esta ilusión brille siempre
Y se torne en realidad,
Porque el AMOR no fenece
AMOR ES ESTERNIDAD!...
Qué contraste, Gabrielín!,
Tu vida Exitosa y rota
Y tu trágico final
Frente a tu bella existencia!...
Competente, magistral
Se cruza como el relámpago
Vil pasión de envidia insana
Que te destriza y destruye!...
La pasión salió triunfante
Sobre la inocente víctima
Que deja tendida en tierra,
Esmaltando, con su sangre,
De amapolas nuestra urbe:
Mas esa sangre escarlata
Se unió a la que derramara
El divo Mártir del Gólgota
Por Gabrielín redimiéndole
En treinta días agónico
Recibiendo en homenaje,
De sus seres más queridos,
En estrechura de abrazos
De caricias y de besos
Finísimas atenciones
En el crisol de su agobio!...
No podían resignarse
Cuando decidió partir
A la mansión de los justos
Por su muerte martirial!...
Pobrecitos y menguados
Quienes, viles, te ultimaron..
-LA GLORIA ES PARA LOS JUSTOS,
DEL CONTUMAZ, EL AVERNO-
Nosotros somos cristianos,
No odiamos y perdonamos
Como María Goreti
Que cosida a puñaladas
Y abrasándose de fiebre
Perdonara a su verdugo
Y pide al Señor que en la Gloria
Junto a ella esté Serenelli.
Gabrielín!... sigues viviendo
Y vivirás para siempre
En la mansión de los justos,
Pero también, Gabrielín,
Convives entre nosotros.
Como ves, todo es recuerdo,
Añoranza y obsesión
Al ver tu vida segada
Con tan execrable crimen.
Tu mamá está muy dotada
De metapsíquicas artes
Y con ellas te percibe,
Se comunica contigo
Con frecuencia y bien consciente:
Le rebosa el sentimiento
Encarnando tu existencia.
El papá tan doblegado
Por tu increíble partida
Ha envejecido cien años,
Pero lucha y persevera
Por conservar tu memoria.
Margarita en tu oficina
Computando los instantes
Por conservar el prestigio
De tu Empresa de gigante.
Así todos tus hermanos,
Admiradores y amigos
Quedaron petrificados
Y afligidos te recuerdan
Reclamando tu existencia
Y encomendándote a Dios.
Que a todos el sentimiento
Nos hizo por ti elocuentes
En el perenne recuerdo,
En la oración resignada;
Reunidos en familia,
Entregados al deber;
Y nuestras ardientes lágrimas
Son perlas con que grabamos
Tu sempiterno recuerdo.
Gabrielín, entre nosotros
Esperando hasta llevarnos
Con él todos a la Gloria!...
Del Primer Aniversario
Nuestra celebración
Es de Cristianismo auténtico
Porque esperamos con fe,
Porque los que mueren viven
Y los que matan perecen:
ANTE DIOS, TODOS LOS PLEITOS
SE RESOLVERÁN JUSTÍSIMOS.
Con todo aprecio y húmedo recuerdo,
(firma)
Hno. Félix García (Hno.Marista)
Papá Chilo