
LOS AMIGOS, COMPAÑEROS, DEL
COMITÉ DE TURISMO
DE
Con profunda pena expresan a su particular amigo, CARLOS CASTAÑEDA, las más sinceras muestras de condolencia por la sensible separación temporal de su digna y queridísima esposa MARINA, a quien el Señor concedió sus dones espirituales y la dicha de forjar una maravillosa familia que hoy añoran su presencia. Siempre será recordada por su don de gente, su sensibilidad y por ser el faro de luz de tan distinguida familia.
Un abrazo solidario para sus amados hijos, nietos y demás familia y la seguridad al querido compañero Carlos, que de corazón lo acompañamos en esta dura prueba y que elevamos oraciones a Dios para que con fe y esperanza reciban sus bendiciones seguros que Ella desde el cielo, velará por sus seres queridos, e inspirados por el dulce recuerdo de su ser privilegiado.
Con las muestras de cariño y simpatía de sus amigos del Comité y sus familias.
A MARINA DE CASTAÑEDA
Recorrió los caminos de la brisa
Para iniciar su vuelo sideral.
Encontró su estrella
Y tras su límpida luz marchó
Donde el tiempo no fenece.
Allí, donde brazos amorosos
La acogen con ternura paternal.
A Ella, con su carisma especial,
Bendecida por el Señor aguarda
Un lugar en abundancia de Gracia.
Promesa y fe animan los corazones.
Siempre acompañará nuestros silencios.
Nuestras oraciones.
Se hace imposible vivir sin recordarla.
Todo es presencia, no ausencia.
Sus seres queridos la añoran.
El amor no fenece,
AMOR ES ETERNIDAD!
MARINA siempre en el recuerdo.
¡Tiempo de espera mientras sale el sol!
Con inmenso cariño y simpatía
Para
MARINA DE
San Salvador, 12 de Agosto del 2009.