
LA PAZ ME PARECE MARAVILLA
He tocado este tu rostro diamantino.
Escuchado una voz de clarinada.
Surcado sendas en la madrugada.
Paladear aromas con sabor del vino.
En esas cumbres donde crece el pino,
Mente y alma se sintieron liberadas.
Llegó la paz, tal nieve iluminada
Esperanza del milagro divino.
Hermoso refulgir de la conciencia
Con un premio mayor por la paciencia,
Fueron esperas lánguidas y sombrías.
Toda sombra que me llenó de pena,
Se incrustó mansamente en las arenas.
¡Hoy la paz me parece maravilla!
MARINA DE LA CUEVA San Salvador, 26 de Marzo, 2011